La organización de unos Juegos Olímpicos supondría una agresión al frágil territorio pirenaico, y tampoco tendría efectos socioeconómicos beneficiosos.
Por Pedro Luis Pérez Palomar
Portavoz del Grupo Municipal de CHA
en el Ayuntamiento de Jaca
Entrevista publicada en Heraldo de Aragón 1/2/2010
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Recientemente se ha abierto en la opinión pública nuevamente el debate sobre la posible candidatura olímpica para los Juegos de Invierno en los Pirineos. Que si Aragón, que si Cataluña...ya no se habla tanto de Jaca. Pero implícitamente se cuenta con ella, ya que se llega a plantear la candidatura aragonesa como la de Zaragoza-Huesca-Jaca.
Los argumentos en uno y otro sentido son de sobras conocidos, por lo que incidir a estas alturas en ellos no tiene mayor relevancia. Desde el grupo municipal de Chunta Aragonesista siempre se ha mantenido que este tipo de proyectos no caben en nuestro frágil territorio,
Este posicionamiento social y político, ha sido ya explicado en múltiples ocasiones por nuestros órganos de partido, notas de prensa, cartas al director y sobre todo, como nos corresponde a los políticos, con nuestra acción institucional.
En concreto, cabe recordar que en la única legislatura en la que compartimos gobierno junto al PSOE, una de las condiciones irrenunciables de pacto fue “que el ayuntamiento de Jaca no invertiría ni una peseta en ninguna aventura olímpica”. Por aquel entonces la candidatura se llamaba “Jaca 2010”, y así se hizo. Felizmente, estamos en 2010 y este año no habrá olimpiadas en el Pirineo.
Porque nosotros queremos un Pirineo, una comarca y un municipio integro, en armonía con la naturaleza. Somos conscientes que el esquí es una actividad que complementa de una forma muy importante el turismo de montaña. Pero en la montaña hay mucho más que esquí. Por ello, proponemos unas condiciones mínimas que se deben exigir para realizar la actividad del esquí alpino. Como ya se expuso en este periódico aproximadamente hace un año, las condiciones básicas -simplificando mucho-, son que no se construyan edificios en alta montaña, que se deje intacta la capa de suelo y vegetación, que se respete la integridad de todos los cauces fluviales y la calidad máxima de las aguas, y en general que se adapte la práctica del esquí a la montaña y no la montaña a los esquiadores. Esta visión ya figura en el documento de Chunta Aragonesista sobre nuestro modelo del desarrollo del sector de la nieve. También fue acogido y plasmado en el Plan de Acción Local de la Agenda 21 de Jaca, aunque luego traicionado y despreciado por el equipo de Gobierno del ayuntamiento jaqués, al aprobar el convenio urbanístico de Astún.
La ambigüedad establecida en las normas que se exigen para este tipo de proyectos permiten sin duda que los recovecos legales amparen todo tipo de atropellos, esto ha provocado que en los últimos años se haya marbellizado nuestro rico patrimonio natural, allí están los claros ejemplos de Astún y Formigal y, esto no es nada en comparación con la agresión que debería de soportar este territorio en caso de tener que organizar unos juegos olímpicos. No olvidemos también que, la ciudad de Granada tuvo que suspender un campeonato del la Copa del Mundo por falta de nieve, este es otro factor que la caprichosa meteorología y el innegable cambio climático no puede dejarnos indiferentes.
Pero además de la falacia con la se manipula la “sostenibilidad”, los argumentos socioeconómicos tampoco nos convencen, consagran sin duda el modelo de monocultivo de la nieve. Evidentemente este tipo de apuestas deberán generar unas infraestructuras sobredimensionadas. Es inconcebible que se plantee una olimpiada que no vaya estrechamente ligada al desproporcionado crecimiento urbanístico y, una vez finalizado el evento, quién se hará cargo del mantenimiento de todos esos equipamientos; como muestra tenemos la nueva Pista de Hielo cuyo coste de mantenimiento es imposible de soportar y arrastrará las maltrechas arcas municipales a una más que segura ruina.
Una olimpiada centrará de nuevo todas las inversiones durante los próximos años en este acontecimiento, condenando al olvido sectores necesitados de inversión tan estratégicos para nuestro municipio y nuestra comarca, como la ganadería, la agricultura, la industria agroalimentaria, la gestión de la red Natura2000... Todavía no se han cerrado las cuentas del FOJE 2007 y ya nos están embarcando en una nueva aventura olímpica.
No olvidemos que el COI exige también que las ciudades candidatas tengan un consenso unánime en relación con los proyectos presentados y, en el territorio que se debería de llevar a cabo, no se da esta premisa. El escepticismo que conlleva el haberse presentado ya anteriormente a cinco candidaturas y las pésimas calificaciones que nos han ido apartando una vez tras otra, ha ido alimentando en la población un desánimo imposible de recuperar, más aún cuando los beneficiados siempre han sido unos pocos “particulares” y no ha quedado ninguna inversión en el territorio.
En la Jacetania, CHUNTA ARAGONESISTA nació políticamente, por los años 80, oponiéndose a un proyecto olímpico (entonces la candidatura era “Jaca 98”). Ya entonces, nuestra propuesta era un modelo alternativo de desarrollo. El desarrollo sostenible...siempre lo hemos considerado el único desarrollo posible. Pero la manipulación torticera de este vocablo nos lleva a la conclusión de que algunos quieren introducir la definición de “olimpiada sostenible” para justificarla...y eso verdaderamente “es imposible”.
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